ok A juzgar por el modo en que ese texto estaba escrito, debía ser alguien mayor. Probablemente alguien que ya tenía una carrera, alguien culto....Era un prècis de un ensayo literario en 300 palabras, una hazaña en verdad, con un inglés de máculas pocas y cierto estilo elegante, a veces sutilmente rebuscado. No se parecía en nada al prozaico trabajo de sus compañeros, que creativamente versaron sobre tres temas: fútbol, bandas y mascotas.
¿Y esa letra, extraña como runas escritas en plata, en que cada grafema iba en la dirección opuesta a la anterior, que mi compañera no pudo leer y para mi era clara como agua de rio?
Ese texto hablaba sobre un demonio en su obra, y cautivó mi mente. Quería saber quién lo había escrito. Para ello debía presentarme en la reunión de bienvenida, una parafernalia acompañada de un 'te quiero bonita ese día, peinate, ya?' de mi directora de departamento oliente a tabaco rubio y mentas, con ojos de gato persa y mirada inquisidora, calculando la mala impresiòn que los nuevos alumnos tendrían si veían mi pelo en su estado natural....
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Just dare