18.1.20

Bajón

Siete años después, nos vimos las caras en la misma mesa en que comenzamos la velada del relato anterior.  Misma mesa, otro patio, otros árboles. Ambos con historias que nos destruyeron el alma. Claro que tu historia es con ella, y la mía, contigo.

Te fui a buscar al tren al medio día, fuimos a beber horas de cerveza a una picada de barrio, luego en casa. Cada recuerdo e historia nos golpeaba la cabeza y el pecho, nos hacía mirarnos y comenzar a contarla con un sorprendido: ¿Te acuerdas cuando...? Hasta que entrada la madrugada fuimos a buscar qué comer a la calle y siguiendo la música fuerte, llegamos a un bajón. De vuelta, después de dilucidar y yo al menos resignificar cosas importantes de mi vida al conversar contigo, comenzaste a sonreír. Te reías divertido, te cubrías los ojos, luego me mirabas. Insistí en saber cuál era el chiste. 

-Te acuerdas cuando ¿...mojaste mis pantalones? - Me sorprendiste tanto con tu pregunta que me quedé helada un segundo y luego me largué a reír. Tratando de recordar el orden de los hechos, traje a colación el famoso blog (¡este blog!) que yo escribía cuando tu jugabas conmigo y yo te amaba. Según yo, escribía todo allí crípticamente. Según tu (y tu delirio paranoide según yo) todo era identificable y me hiciste omitir frases, luego esconderlo y finalmente hacerlo desaparecer como privado. No en vano había muchas cosas que complicaban enormemente la historia, detalles en los que no entraremos aquí.

Cómo no llegábamos a acuerdo sobre lo que había pasado decidí tomar el celu y buscar el escrito de esa noche en que propiciaste ese buen y delicioso squirting y mojé tus pantalones. Abro el blog y comienzo a leer, muriendo de vergüenza y risa. Avanzo un poco en la lectura y empiezo a sentir el calor en mis piernas, en la piel del pecho, y luego una punzada en el bajo vientre. Una rica, un destello de fuego y agua que echó a andar líquidos sinuosos en mi cuerpo. Suelto del celular y digo: - No puedo leer esto ahora!!- Mirándome fijo, recogiste mi celu y te pusiste a leer. Tu sonrisa se agrandaba por segundos.

Wn, que manera de reír, interna y externamente. Si la lectura de esa caliente historia de sexo donde mi amor se siente en cada aliento que describí tuvo el mismo efecto en ti que en mí, no lo sé, sólo sé que lamento no haberme hecho más disponible esa noche; haber actuado como el gato asustado que muchas veces dijiste que yo era. Es el miedo, querido Edgard. Aún no sé muy bien de qué, tal vez de que no nos veamos lo suficiente, o de que encuentres a alguien y como no me das un lugar verdadero en tu alma, vuelvas a hacer un gran silencio. Tal vez lo que más miedo me dá es esa idea loca que pusiste en la mesa de qué habría pasado si hubiésemos estado juntos.

Aun así, mantengo lo del relato anterior: Te invito cuando quieras a repetir el desastre. Pero tienes que comenzar tú, para estar segura de que tú quieres hacer todas esas arlequinadas bizarras conmigo, para no meter las patas y ahondar tu pena en vez de ser un bálsamo.

¿Y qué de mi pena? Nada con ella. Cada encuentro contigo sólo me da felicidad. Quisiera ser más para ti, pero ser lo que sería es suficiente. Soy ruda, ¿recuerdas? Puedo con todo, casi sin chistar. Porque ¿somos o no somos amigos? Léase con tono aguardentoso, con varios litros de cerveza y un sandwich de bajón en el cuerpo.

Mel in Wonderland

10.3.12

Caos en la Cocina (too graphic)

Con este último relato doy cierre a la historia que se cuenta en Corrompealma. Hasta un nuevo ciclo.


Amanecía, resbalé en la humedad de piso de la cocina y reímos. 

Horas atrás todos se habían ido, pero tu decidiste quedarte. Sentí algo molesto en el pecho. ¿Un aleteo de pájaro? Durante tu larga ausencia no había dejado de quererte tal como eres, cosa muy difícil, según dicen. La conversa nos dio las 3 am y alegando, apagué las luces del living para ir a lavar platos. 

-"¡Que agradable descansar la vista!"- dijiste, y te metiste conmigo a la cocina sin que nadie encendiera la luz. Pusiste música y cantamos, me contaste historias tuyas. Hablaste de pelis, de ir al galpón, de gatos. De sentimientos y seres queridos. De magia. Me abrazaste raro varias veces y yo imaginaba cosas, pero sinceramente no creía que fuesen a pasar. Hasta q decidí tentarte y me senté en el mesón tras de mi, extendiendo una de mis piernas hacia el del frente, como encerrándote sin hacerlo. La música paró, te callaste pero sonreías, y volví a tomar vino. Vuelta a los abrazos, y te acercaste peligrosamente.

-También te he echado de menos- te dije mirándote hacia arriba en la obscuridad, como si al abrazarme una y otra vez continuaras un diálogo dulce comenzado la luna anterior. Descansé mi cabeza en tu hombro, escuchándote latir con fuerza; sintiendo tus brazos a mi alrededor. Como flotar en la corriente de un río tranquilo en un día de nubes y viento suaves. ¿Por qué mierda me siento así sólo contigo? Ahí queda mi carácter indomable, mi fama de déspota.

4.3.12

Sueños que se cumplen -(entre paréntesis)

(Abre paréntesis) Tus ideas e historias, la pila de puras weás que generan dos cerebros al fundirse en una conversa de amanecer luego de 24 horas o más sin dormir; la generación de hilos que escapan a las parcas, tu violencia, la videncia y tu calma, las inflexiones de tu voz...mierda, solo pensar en tu existencia y ya estoy feliz otra vez, verte me deshace de alegría pero mantengo la compostura y evito mirarte demasiado, tengo miedo que oigas los sonidos de mi <3 o veas el brillo en mis pupilas pero no quieras mirarlos.

Pero... Oh, Fortuna, que a veces me premia con brasas incandescentes: abro los ojos y estás tú frente a mi cara, perdido en mi boca, tus párpados cerrados en el ensueño de un beso. Tiemblas y tiemblo, y dibujas espirales en mi con tu cuerpo entero (cierre de paréntesis).

Pequeñísima y feliz Mel en tus brazos

1.3.12

Sweet Summer's Over

Wormholes gave me the key to get to know what you did not tell me, Viento. Just before birdies flew by telling stories too -a little too late - with their twisted little tongues. Little crappy bastards.

I was waiting for you while sharing a beer with that penguin-like crafter we've just met when my flesh got the goose bumps and my eyes started to pour. Then I was sort of paralized. That is when I got the sight.

The ugly crafter asked what it was that got me; but what could I say? It was ridiculous, anyway. I am no clairvoyant, Viento; but something in you let me know. The image of you back into her life pierced my mind eye, my body and my damned soul. Once again I am playing one of the two coins in the two of pentacles. Or I wish I were. The truth is I play no part, you play with me when you feel lonely, when she comes back, I am done with. A worthless toy. Some sort of slave.

Sweet winter is coming for you, mate. No matter how sweet, winter is always very cold. I would have given you the ripest autum. But well, no harsh feelings and no harm done.*

We might play the oblivion game as before. Or we could just break the pattern and keep on going, mate; the harder the better. I like the last one myself.

Mel

14.2.12

Mala Hierba


Vuelvo a apreciar el mar desde aquella ventana que abriste y que cuando te largaste no quise cerrar. Ya no estabas, y otras criaturas poblaron mi vientre. Pero soy una gris escurridiza cuya memoria tiene una sola esencia marcada.

Reconocí tu negro plumaje en el árbol más alto de mi jardín. Un claro presagio. Vacié mis tierras, quité los sellos de las puertas. Vendrías. Y así fue. - ¿Cuándo puedo pasar por tu fortaleza...?- preguntaste el plenilunio siguiente, esgrimiendo una plateada luna y planetas que me pediste mirar y que sabes no necesitas para llegar a mi. Me buscaste un día, otro no, y luego volviste. Yo sólo quería volver a oír el sonido fuerte de tu pecho.

Mala hierba mi sentimiento, mala hierba que semilla, florece y aunque se arranca de raíz nunca muere. Mala hierba que me hace soñar más, buscar el brillo de los días y creer visiones noctámbulas. Mala hierba que no me ahoga pero me invade, que huele a campo y cuyas raíces son profundas...Porque al escucharte hace sentir que mi alma vibra; y al tocarme, que eres delicado y bruto a la vez, que puedo herirte pero que no es cierto y viceversa, que te conozco, que me conoces, que mi boca gruesa calza tan bien con la tuya y he comprobado que el roce de mis labios puede hacerte feliz...

Pequeña Mel susurrando a Viento Sur.

13.1.12

Sintiendo el Aleph- Adiós, Corrompealma


Pasan los ciclos y Einstein se equivoca. Nada en mi pecho se transforma, mucho menos desaparece. Se van y vuelven las torcazas con la estación después del frío, mientras mirlos negro-azulados me llaman por las esquinas. Otra vez. Y tú vuelves. No en un día frío, como tantas veces imaginé. Ni con las nubes arreciando lluvia salvaje, no en un momento obscuro. Llegas con la luz, con las arañas blancas que penden ligeras del damasco y sus frutos maduros.

¡La noche más brillante y dulce que he visto!

Ah!, es magnífico sólo conversar horas contigo, echar los pensamientos a bailar y que salgan seres, mundos, máquinas, pájaros, universos. Toco tu brazo y tú mi cabeza, coincidimos cintura con cintura. Sólo coincidencias, o más bien puras mentiras. Tu novia te dejó, viniste por aquello que te faltaba, no por mi. Un poco más y me rechazas, olvidando tu rol de conquistador de esa noche. O era a la inversa, y por una vez estabas olvidando tu rol de desinteresado? Tanto te costaba demostrar que sí te gustaba? Ay.

Tu cuello sigue oliendo delicioso, tu cara no ha cambiado casi nada, tu boca sigue siendo fuente infinita- textura perfecta para la mía. Me diste un momento más en el Aleph: mareada en la corriente del Caendorth, embebida de tu fuerte respiración...y mi mente queda en silencio, mirando el ominoso paisaje de montañas negras recortadas contra los cielos obscuros, las que guardan los eones pasados y por venir. Los bosques y cada una de sus gotas de rocío turgentes en plena noche, todas las noches. Todo en su sitio y nada se ha perdido, toda historia que pasó de tu mente a la mía y la mía pobló de enredaderas. Apretaste mi pecho y lo hiciste sangrar.

8.11.11

Excusa. Too real.

Se suponía que todo había terminado. Llegaste con una excusa, te había pasado algo malo y querías hablar. Te ofrecí vino. Puse velas sobre la estufa y un pendrive en la radio pa que sonara sin interrupciones. 

Pronto olvidaste la botella y a pata pelada la volcaste sobre la alfombra. Era tinto, eso sí. Mi rodilla desnuda quedó púrpura el suelo, y tu te reías porque siempre marcabas mi espacio de alguna manera. Nos paseamos por el lugar. Me encanta tu pelo, creo que lo he dicho mil veces. Y tus manos de árbol, lo repito también. Y todo lo demás. Tuvimos que alejarnos de la puerta porque sonaba mucho. Cuando te fuiste ya cantaban los pájaros del único árbol que dejó la maldita retroexcavadora en el sitio del frente. ¿Y qué fue de la excusa?

Nunca había visto yo una excusa tan útil; ni siquiera tuviste que usarla y logró su objetivo.

O tal vez...

Se suponía que todo había terminado. Llegaste con un problema, algo así como que tu novia no te entendía y te recriminabaTe ofrecí vino. Puse velas sobre la estufa y un pendrive en la radio pa que sonara sin interrupciones.

Pronto olvidaste la botella y a pata pelada la volcaste sobre la alfombra. Era tinto, eso sí. Mi rodilla desnuda quedó púrpura el suelo, y tu te reías porque siempre marcabas mi espacio de alguna manera. Nos paseamos por el lugar. Me encanta tu pelo, creo que lo he dicho mil veces. Y tus manos de árbol, lo repito también. Y todo lo demás. Tuvimos que alejarnos de la puerta porque sonaba mucho. Cuando te fuiste ya cantaban los pájaros del único árbol que dejó la maldita retroexcavadora en el sitio del frente. ¿Y qué fue de tu novia?

Wow. Eso sí que duele. Prefiero la versión anterior.

15.8.11

Unexpected

Los muros son rojos y el bar aún no cierra. Hemos hablado, reido, por horas. 

Pero más nos hemos mirado las bocas, tocado las manos. 

Me paro para ir al mesón y sin pensarlo, me acerco a tu cara para darte un beso en la mejilla.

Tú estiras tu alienante cuello, y me sin pensarlo me das un beso en la boca, que nos comimos corto pero lento.

La mesera nos mira con cara rara: al entrar no tenías tu carnét y dijimos que eras mi hijo. xD

Mel



26.6.11

One memory at a time (microshit)

-Llévame lejos, Mel...-

Él decía estar triste, enojado, quería desaparecer. Quería que yo le llevase lejos; pero mis circunstancias también me ataban; era sólo media mañana y yo tenía más clases que enseñar. Sus ojos me traspasaban como siempre, y su boca me contaba que yo era la única que podía comprenderlo, que el mundo entero no estaba ahí para él.

De súbito, su cara cambia y me mira con un gesto inequívoco de peligro y silencio. Algo muy terrible parece suceder tras mi espalda. Él avanza estóico hacia el peligro, dejándome en el pasillo.

-Hola, mi amor- dice a Hiel, su novia, con una sonrisa. Yo, confundida y culpable, sólo atiné a saludar y pasar de largo. En un movimiento artero, él se volvió para mirarme con expresión sorprendida y divertida a la vez. Ella había llegado temprano, y esperándolo inocentemente unos metros más allá, no se podía imaginar lo mucho que él necesitaba que lo llevasen lejos. En vez de llorarle esas penas, él la miraba con esa sonrisa simpática de novio feliz y borrego.

Enojada Mel




18.1.11

Pelos de Perro

-Mel, ...¿te gustó?...-

La pregunta caída del ciberespacio detonó cantidades de flashbacks sedientos de volver a ver tan cerca la madera obscura de la mesa de tu mamá mientras te sentía empujarme, o de inspirar profundo sintiendo la sangre en las venas palpitantes de tu cuello; o de apretar el cuero del sofá como si estuviese a punto de caer de un precipicio; sentir la alfombra en mi espalda. Explorar la muralla del comedor torpemente con mis dedos mientras mi cuerpo se movía a tu ritmo extraño, mecido y sacudido por tus manos. También recordé los acordes estridentes de tu garganta cuando, antes de consumar irrevocablemente, quise arrancarme de tu casa. No era la primera vez que huía y terminabas despotricando. Me preguntaste si "quería". Te contesté: -Y tu, ¿seguro que quieres?-

¿Cómo no preguntar pa asegurarme? Tenías polola, estábamos en el living de tu casa, yo era década y media mayor. Era tu profe, estaba en posición de autoridad. Eso sólo en la teoría. En esta historia, quien mandaba eras tu. Respiraste para gritar.

-¡QUIERES o NO QUIERES! ¡NO se responde una pregunta con otra pregunta!.-

Tus perros aullaron acompasadamente, como música de fondo que mitigase tu despotrique. Quedé tensa, asustada con tu arranque, estupidizada con el gesto de tu boca, feliz porque claramente no querías que me fuera, y no podía entender esos adornos de cristal transparente tan horribles en la mesa de centro.

Ahora, pasada la noche y el día,  como toda evidencia figuraba la pregunta en la pantalla y el cursor titilando expectante de mi respuesta; más montones de pelo de perro renuentes a salir mi ropa.

7.1.11

Black Hair

Streaks of black-blueish hair running down those shoulders of yours.
Thin you are, mighty and swift, like mountain winds.
Turmoil n' magic you bring along those swirls in the woods,
blowing everything up and then letting it settle down in a silent bloody maze;
no odds nor ends...one I dared to walk.
Point is....if any at all...
Streakes of black blueish hair greeted me from the other side of the mirror this morning,
as if there were no time in here as there is none outa there.
Would u finally agree that there is no time, mate?
Or there'still some talking to be done over the bridge...?
I'd gladly do the talking; black hair will do the rest.