8.11.11

Excusa. Too real.

Se suponía que todo había terminado. Llegaste con una excusa, te había pasado algo malo y querías hablar. Te ofrecí vino. Puse velas sobre la estufa y un pendrive en la radio pa que sonara sin interrupciones. 

Pronto olvidaste la botella y a pata pelada la volcaste sobre la alfombra. Era tinto, eso sí. Mi rodilla desnuda quedó púrpura el suelo, y tu te reías porque siempre marcabas mi espacio de alguna manera. Nos paseamos por el lugar. Me encanta tu pelo, creo que lo he dicho mil veces. Y tus manos de árbol, lo repito también. Y todo lo demás. Tuvimos que alejarnos de la puerta porque sonaba mucho. Cuando te fuiste ya cantaban los pájaros del único árbol que dejó la maldita retroexcavadora en el sitio del frente. ¿Y qué fue de la excusa?

Nunca había visto yo una excusa tan útil; ni siquiera tuviste que usarla y logró su objetivo.

O tal vez...

Se suponía que todo había terminado. Llegaste con un problema, algo así como que tu novia no te entendía y te recriminabaTe ofrecí vino. Puse velas sobre la estufa y un pendrive en la radio pa que sonara sin interrupciones.

Pronto olvidaste la botella y a pata pelada la volcaste sobre la alfombra. Era tinto, eso sí. Mi rodilla desnuda quedó púrpura el suelo, y tu te reías porque siempre marcabas mi espacio de alguna manera. Nos paseamos por el lugar. Me encanta tu pelo, creo que lo he dicho mil veces. Y tus manos de árbol, lo repito también. Y todo lo demás. Tuvimos que alejarnos de la puerta porque sonaba mucho. Cuando te fuiste ya cantaban los pájaros del único árbol que dejó la maldita retroexcavadora en el sitio del frente. ¿Y qué fue de tu novia?

Wow. Eso sí que duele. Prefiero la versión anterior.

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