
Sí es cierto. Eso de las gotas lo inventé yo. Y los besos diminutos que dieron origen a esa nomenclatura ingenua eran míos. Lo acepto, no me lo vuelvas a decir: mi invento; no tuviste nada que ver.
El vino manchaba tu boca púrpura como si te hubieses ahogado en el fondo del mar. Estoy tendida detrás de ti, la nariz en esas hebras de pelo tan azul como los hilos de las parcas.
Es imposible restarse de tu olor…salvaje para mi, como todas las plantas de los campos y todas las frutas pulposas de la tierra.
Tocas mi mano que te toca. Mi boca cae sobre tu pelo y suelto esos besos diminutos, queriendo que sean dulces y sin insinuación, puro bálsamo a tu congoja, dices que suenan como gotas...
¿Era necesario que voltearas? Hendiste tus pupilas en las mías; tomaste mi cara con tus manos de árbol, acezaste con desesperación… ¡Dejaste que respirase tu aliento, que mirase dentro de tus ojos!
Es cierto, lo de las gotas lo inventé yo; tu no tuviste nada que ver…
El vino manchaba tu boca púrpura como si te hubieses ahogado en el fondo del mar. Estoy tendida detrás de ti, la nariz en esas hebras de pelo tan azul como los hilos de las parcas.
Es imposible restarse de tu olor…salvaje para mi, como todas las plantas de los campos y todas las frutas pulposas de la tierra.
Tocas mi mano que te toca. Mi boca cae sobre tu pelo y suelto esos besos diminutos, queriendo que sean dulces y sin insinuación, puro bálsamo a tu congoja, dices que suenan como gotas...
¿Era necesario que voltearas? Hendiste tus pupilas en las mías; tomaste mi cara con tus manos de árbol, acezaste con desesperación… ¡Dejaste que respirase tu aliento, que mirase dentro de tus ojos!
Es cierto, lo de las gotas lo inventé yo; tu no tuviste nada que ver…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Just dare